jueves, 27 de febrero de 2014

El tiempo nos cambia

Hay que ver como el tiempo cambia a la gente, para bien y para mal, física y mentalmente...
No hay nada que hacer frente a eso, en este mundo estamos expuesto a cambiar nuestra personalidad, nuestra manera de ver las cosas, nuestras amistades, la forma en la que percibimos todo lo que nos pasa.... Todo eso cambia. Y yo no soy excepción.
Sin embargo para el cambio se necesita gente, actos, experiencias que ocurren, se necesitan cosas externas a ti, y en otras ocasiones te necesitas a ti mismo para cambiar las cosas que no te gustan.

Hace ya casi dos años que me liberaron de lo que era mi infierno. El dolor no suele recordarse, pero este tipo de dolor es el que se te queda grabado en lo más profundo, no es un dolor físico, es un dolor interior, es un dolor que recorre todo tu ser, que te aplasta por dentro, no te deja respirar y te convierte en una bolita de papel humana, al alcance de todo aquel que pretenda tirarla. Pero eso ya pasó, y aunque en ocasiones desgraciadamente mi mente me lo recuerda, también me hizo fuerte. No volvería al pasado a cambiarlo, porque lo más seguro es que ahora sería muy diferente, y mi situación no sería en absoluto la misma. Todo eso me cambió, y lo noto, lo noto a la hora de confiar, de abrirme a los demás cuando me pasa algo, lo noto cuando instintivamente le doy a un botón imaginario donde se me coloca una armadura que me aísla de todo.

Por lo tanto, ese año, el año de mi liberación, fue sin duda el mejor de todos, no desperdicié ni un instante y lo pasé genial. Volvería allí todos los días de mi vida, y con los recuerdos suelo hacerlo. Dichoso campamento, Granadilla, mi graduación... Fue el verano que más aproveché, y eso me alegra. Sin embargo eso no me cambió tampoco en exceso, solo me dio una visión más optimista del mundo, me abrió los ojos a que no todo se reducía a la gente que conocía, sino que más allá de las fronteras podría existir el paraíso, eso sin duda es lo que más le agradezco a Granadilla, que me dio la oportunidad de darme cuenta de que todo no se reduce a unos cuantos alumnos con los que llevas conviviendo desde siempre.

Es así como comencé el nuevo curso, el más sencillo de todos, instantáneamente encontré gente genial, pero yo llevaba por aquella época mi armadura puesta siempre, por lo que no era capaz de formar parte de lo que quizás soy ahora. Sin embargo yo no sabía que iban a cambiar mi mundo. Por una parte comencé a confiar más, a tener más seguridad con los tres locos Li\º/ertos, que se volvieron mis primeros tres amigos de verdad. Como era de esperar en mí, no eran recién conocidos, ya habíamos comenzado nuestra relación el curso anterior y este año del que hablo todo se afianzó. Pronto se convirtieron en esos amigos que jamás había tenido, en esos que si os enfadáis sufres porque no deseas por nada del mundo que se pierdan, de esos con los que sabes que puedes confiar al cien por cien porque no te van a dejar en una cuneta abandonada, de esos que están ahí para sacarte esa sonrisa que necesitas en ese justo momento, para darte ese abrazo especial cuando tu alma lo pide a gritos pero tu labios no pronuncian ninguna palabras, de esos que con solo verte ya saben que te pasa algo, de esos que escuchan mil veces tus paranoias y rayadas, de esos que están ahí siempre a pesar de que de vez en cuando no te lo parezca, son ese tipo de amigos que te quieren y ya con solo eso basta.

Jamás había sentido eso, y si había sido así alguna vez no lo recuerdo. Pero ahí no acaba la cosa, ponto comencé a desgastar mi armadura, empecé a hacerla cada vez más fina con el nuevo grupo que había encontrado. Ellas si que me cambiaron del todo, con ellas conseguí tener a mis primeras amigAs, ya que casi nunca había tenido más de una amiga a la vez. Con los chicos suelo llevarme mejor, y las chicas eran así como únicamente compañeras, con las que puedes reírte un rato, hablar, preguntar cosas de la tarea y no mucho más (siempre hay alguna excepción claro, pero pocas). En un principio no eran más que eso, o al menos era así como yo lo percibía... No me sentía del todo integrada, eran como un grupo pasajero, sí, que está bien para dos añitos o más bien uno que era lo que quedaba... Pero un día, pensaba que estaba ya cansada, que me había pasado lo mismo de siempre, pensaba que estaba a un lado, que les importaba una mierda y que para qué iba a seguir engañándonos mutuamente y haciéndome creer que realmente tenía amigas cuando no era así. Entonces llegó un día en el que, como me suele pasar normalmente, exploté, dije que ese era mi punto y final. Y efectivamente así fue.

Pero no fue el punto y final que había pensado que iba a ser. Para mí era un punto y final de quedar con el grupo, era un punto y final de nuestra "amistad", era un punto y final que las convertía en compañeras, con las que puedes reírte un rato, hablar, preguntar cosas de la tarea y no mucho más. Pero pasó algo que jamás hubiese imaginado que me pasaría, que jamás antes había experimentado de alguien a quien no consideraba amiga de verdad. Fue que a la que menos tragaba, de la que jamás me lo hubiese imaginado, de a la que no soportaba ni en pintura, la más diferente a mí (que en el fondo resultó no serlo tanto), intentó solucionar algo que pensé no tenía solución, se preocupó por mí, me demostró que le importaba, que le daba igual ceder en cualquier cosa que hubiese sido lo que me hacía sentir como estaba en ese momento, no le importaba hacer lo que fuera por tal de que yo no me fuese.
Y me sentí como una mierda total.
Me dí asco.

En cuestión de dos días ya no era la misma, recapacité sobre lo que había pasado, analicé todo y me di cuenta de que la manera en la que percibes las cosas te puede cegar en lo que crees cuando es totalmente mentira, no sé si para ellas supuso un cambio tan importante, pero para mí, creo que fue indispensable, gracias a ellas cambié de parecer, de sentir las cosas a malas como me pasaba antes, desde ese momento algo había cambiado, yo había cambiado. Cosas que el día antes de eso me hubiesen molestado muchísimo ahora me hacían reír.

A día de hoy soy lo más feliz que he sido nunca, hay gente que se ha marchado, otra a la que he echado, hay gente de mi vida que cogió por otros caminos y gente a la que en cuestión de meses ya no volveré a ver nunca más. Mis años se pueden contar por gente que se marcha para siempre, pero también por gente nueva que viene, y es triste pensar en cuán cantidad de amistades se han echado por tierra a lo largo de todo este tiempo. Sin embargo, aunque me apena más de lo que quizás debería, este año he ganado más amigas juntas de las que jamás había soñado, este año ha empezado con buen pie, una nueva yo ha sido la que lo ha impulsado, y aunque llegará el momento de despedirme sé que, cuando vuelva los fines de semanas y vacaciones a este pueblucho, van a estar ahí. Sé que los nueve mejores amigos que se pueden tener y que ahora existen en mi vida van a estar siempre que lo necesite, sé que los voy a recordar siempre, porque gracias a todos y cada uno de ellos soy como soy y quien soy.

Porque aunque con algunos no tenga prácticamente fotos, y en ocasiones parezca que están más distantes y perdidos, los recuerdos de los pelos de colores, los patos, patatas, los chinos-koreanos, los chiste malos, las cosas de los de sociales, y todas las paranoias que vamos haciendo por la calle persiguiendo tapones, las risas, los cotilleos, las salidas de emergencia, los planes nunca planeados, las caminatas sin rumbo fijo, esos viajes a Cádiz donde se rompían chanclas, las quedadas en el mismo sitio la misma hora, las conversaciones sin sentido ninguno, las batallitas con familiares, las experiencias de cada uno en su casa que no se cuentan a menos que sea para animar a alguien, las miles de fotos en un día o ninguna, pero sobre todo las risas imparables que duelen la barriga van a estar ahí, esos recuerdos son los que nunca se borran, y en el caso de que lo hagan aquí están escritos. :D

Sé que hoy estoy ñoña, demasiado ñoña, tanto que incluso es seguro que hasta insoportable, pero es lo que tienen los días buenos, que no quieres que jamás se acaben, y yo ya vislumbro a lo lejos el día de marcharme, de resetearme. Ese día en el que lo más seguro es que me vaya sin backup, será un día en el que no pueda dar marcha atrás. Y la decisión ya ha sido tomada, y quiero llevarla a cabo, pero eso no implica que en ocasiones desee que ese día no llegue, eso no implica que me dé miedo poder contar un año más con gente que se marcha para siempre, eso no implica que desee estar allí y aquí al mismo tiempo para no perder a nadie. Porque es lo que tienen los formateos, que empiezas todo de nuevo, va todo mejor, funciona el ordenador sin problemas, pero corres el riesgo de que tus datos personales se vayan a la mierda. Por lo tanto, mientras reiré, saltaré, me lo pasaré en grande hasta el día en el que a lágrima viva os diré a todos:  "Hasta luego, gracias por todos estos maravillosos días, nos veremos sin falta cuando vuelva por aquí de visita."



jueves, 13 de febrero de 2014

Looooca

Quizás cuando lo lean creerán que estoy loca, y quizás lo esté, pero tengo una pequeña adicción a la piscina, al agua rozando mi cuerpo, a esas moléculas que te ayudan a impulsarte, a nadar...
Y es que es algo como mágico el hecho de tirarte de cabeza a la piscina, y notar como a medida que entras las gotas de agua, sus moléculas se apartan dejándote pasar, quedándose pequeñas gotas repartidas por tu cuerpo, empezar a mover los brazos y piernas y desplazarte por la tercera ley de Newton hacia delante creando pequeñas ondas que crean ritmo a medida que pasas, ondas que perturban toda la piscina por extensa que sea, ondas que crean una melodía sorda que solo se puede apreciar con el tacto y la vista. Y nadar y nadar y nadar y querer parar pero no hacerlo, nadar hasta que no puedas más, sin sudar, sin sentir el calor sofocante de cuando haces ejercicio fuera del agua, tan solo tú y las ondas de la piscina. Creando una armonía que no te deja pensar en nada, que tan solo borra lo que tuvieses en la mente para concentrarte en respirar, en mover los brazos acompasadamente, en mover las piernas cual sirena para desplazarte, a la ida, a la vuelta, todo el tiempo que puedas.
Quizás esté loca.
Pero soy feliz siendo así de loca.


jueves, 6 de febrero de 2014

En el fondo, me alegra pasarme por aquí casi nada :D

Últimamente mi mente por paraderos que desconozco vaga, 
va y viene antes de ser capaz de descubrir que es lo que trama. 
Los recuerdos que la habitan cuales nómadas viajan. 
La inspiración marcha alejada de mi alma, 
descansa solitaria en un rincón donde no puede llover nada, 
espera a que un día una chispa salte iluminándola, 
desea poder salir a la superficie sin morirse, sin ser aplastada, 
por los pasos hacía las tinieblas que acabaron machacándola.

domingo, 19 de enero de 2014

Life...

Este es el rinconcito donde me desmeleno, donde dejo todo lo que llevo en mi maleta y que me molesta, donde soy yo completamente sin cuidado respecto a lo que puedan pensar otros, es mi lugar, mi cuarto del pánico, donde me hago una bolita hasta que el miedo ha pasado....
Hace mucho que afortunadamente no tengo que venir por aquí, es una pena para los que tienen ganas de leer cosas y estupideces mías nuevas, pero para mi, el no venir por aquí implica que me siento bien, que no tengo nada en la cabeza que no me deja dormir, que ni me circulo ni me triangulo (?) tan solo soy (si se puede decir así) feliz.
Han pasado cosas tristes en mis últimos días, son tristes para llorar, pero no creo que aporten el mismo daño que otras cosas que no me ocurren.... Quizás lo peor lo espero y no me afecta tanto que lo pequeño inesperado, que esa pequeña astilla que eres incapaz de quitarte y que te fastidia día a día. Las grandes heridas se curan con paciencia, a menos que las infecten en exceso, pero las pequeñas se infectan solas, sin necesidad de que nadie entre a decir gilipolleces que matan, estrujan y cuecen a la plancha.... En ocasiones no se sabe que es peor si sufrirlo o verlo sufrir...

Hay momentos en los que te preocupas por estupideces, por poder cantar matarilerilerile, y ver como tus llaves reposan en el fondo del agua... Pero ahí está la vida para mostrarte cuan gilipollez es, que te clava un cuchillo por la espalda, que notas como la fina lámina de acero entra rasgando todos los tejidos hasta mancharse entero de sangre, y ves que eso es la vida, la suerte, la gente la que lo hace, y no lo puedes remediar. Y entonces es cuando te das cuenta de que en el fondo tener apuñalada la espalda no importa, puede que, por algo menor, haya un enfermo en la sala de espera del tiempo que esté mucho peor... Y ahí apuñalada estás siempre, tanto para sonreír como para llorar, no importa la cantidad de lanzas, flechas o cicatrices te queden de lo que llevas de vida, no importa cuántas menos o más tenga el de al lado, ya que en la sala de espera del tiempo todos esperan a que cuando les toque la cita ya estén curados. Y curarse se puede solo, pero sin ayuda de buenos zapatos y calcetines no se puede seguir esperando, el frío entra por los dedos y se reparte por todo el cuerpo congelándote hasta que algún calcetín abandonado decide unirse a echar una mano. Yo tengo suerte de poder ir calzada y de poder calzar a otros que lo necesitan, y de poder estar en la sala aguantando todo lo que llueva y todo lo que intenten matarnos, porque la constancia puede con las lanzas, puede quitarlas cual enfermero e intentar sanarlas, pero tan solo el tiempo y los pies abrigados pueden completarlo.

Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho,
¿quién se sentará?

Cuando la trémula mano
tienda próximo a expirar
buscando una mano amiga,
¿quién la estrechará?

Cuando la muerte vidríe
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos,
¿quién los cerrará?

Cuando la campana suene
(si suena en mi funeral),
una oración al oírla,
¿quién murmurará?

Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa.
¿quién vendrá a llorar?

¿Quién en fin al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo,
¿quién se acordará?
Gustavo Adolfo Bécquer



lunes, 23 de diciembre de 2013

...

Es una rueda que gira y gira sin cesar, vienen se quedan y se van, es así y siempre lo será, es ese momento en el que rodeada estas sola, en el que sonriente te sientes pocha, es ese círculo que no se acaba nunca, es el saber que todo el que está llegará un día en el que coja la puerta y no vuelva más. Es un vacío creado por una ilusión, por un algo que jamás tuviste y que jamás tendrás, porque eres como eres, incapaz de mantener a la gente que realmente te quiere, lo echas todo a perder, eres inútil , estúpida y mereces estar como estás, retorcida en el vacío de la nada, acosada por la soledad, la cual en cuanto empieza a desaparecer de tu mente se encarga de hacerte ver, y de volver a tus andadas, a volver a matar a los que realmente están para poder quedarte sin nadie más y de devolverte al lugar en el que mereces estar. En la pocilga de los cerdos, con nadie a tu alrededor más gente a la que ni le importas ni te importa. Ahí cual gota de agua en el desierto que es absorbida por la nada se vuelve minúscula y desaparece del mapa.

Haciendo honor a mi pseudónimo desde tiempos inmemoriables...

viernes, 22 de noviembre de 2013

La verdadera historia de Murphy (?)

Murphy era un sabio que no comprendía del todo el porqué de su mala suerte. Pero un día mientras experimentaba descubrió lo que nosotros aun no sabemos, descubrió que el azar no es verdadero, que es una mentira ficticia que nos hacen creer a todos, pero en el fondo está condicionado.

De esa manera, muy contento, Murphy decidió ayudar a la humanidad mostrándole la falsedad de las casualidades, y promulgó sus leyes, las conocidas leyes de Murphy. Él las planteaba totalmente en serio, como principio para mejorar el bienestar de todos, sin embargo lo tomaron por loco. 
Le dijeron que eran chorradas, que todo era azar y que eso se lo había inventado. Pero como era un sabio, le importó bien poco, ya que en el fondo, si no le creían vivirían en la ignorancia de esta.

Y así pervivimos, sin darnos cuenta de que el universo se basa en que si algo puede salir mal saldrá mal. Y de ese modo, Murphy permanece siempre presente en esos momentos donde las cosas solo dependen del azar, donde no hay más posibilidad de modificar las cosas que la casualidad. Afirman que el azar es exacto, que las probabilidades pueden ser iguales, pero eso solo ocurre cuando las puedes hacer muchas veces, en el caso de que solo haya una oportunidad, a todo o nada, donde solo y únicamente haya espacio para el azar, en ese caso, la Ley se cumple a raja tabla sin pensarlo más.

Así que señores, Murphy descansa en paz sabiendo que lo que es puramente azar siempre va a salir mal, y si hay rangos de males, saldrá lo peor que pueda, saldrá lo que le venga mal a más gente y salvo mínimas excepciones, si se dejan las cosas completamente en las manos de la suerte, esta desaparece y se hace inexistente :D


Murphy era un sabio que promulgó las leyes de la
casualidad, lo tomamos por loco y así nos va :D

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Un absurdo

Ondas se forman por descender
lágrimas saladas de su merced.
Que no las disipe el viento,
al crear sutiles movimientos.
Que no se dejen engañar,
por aquel que les promete amar.
Que corte a cal y canto,
toda mentira, todo espanto.
Que odie sus pasos al reflejar
las miradas perdidas en la mar.

Busquemos el agua,
respiremos los sentimientos,
arranquemos las sonrisas, 
liberemos a los sueños, 
entreguemosnos al horizonte
porque allí es donde los recuerdos
que perduran en el tiempo
se almacenan al compás del viento.  




martes, 19 de noviembre de 2013

Abre tu mente al leer

No enciendas la vela,
no alteres al viento,
no susurres al mar, 
no enojes a la muerte,
no arranques las peras del peral.

Tendrás que esperar a que se consuma,
tendrás que escuchar cómo chilla,
tendrás que nadar cuales olas,
tendrás que verla llegar,
tendrás que quitarle la vida.

Toda la cera,
pasajero,
de sal,
inesperadamente,
por robar.

[Ahora probar a leer el primer verso de cada estrofa, luego el segundo, etc..]


viernes, 15 de noviembre de 2013

Physics

Hay pocas cosas que realmente me apasionen hasta el punto de querer dedicarme a eso el resto de mi vida, por eso creo que me costó mucho decidir que era lo que quería estudiar. Sin embargo esta duda existencial en la que vivía acabó este verano, cuando gracias a tener que hacer oído para prepararme el FCE me piqué a ver TBBT.

Para aquellos que no lo sepan, es una serie que suelen echar en Neox y TNT donde una chica se muda a la casa de al lado de unos físicos muy particulares. Pues sí aunque parezca una chorrada que haya descubierto que mi gran pasión es la física, fue así, fue esta perfecta serie la que me hizo comprender que desde siempre había sido un tema que me apasionaba, es más, siempre he estado leyendo libros de física cuántica, y experimentos y leyes de físicos que han sido muy importantes en la historia de la ciencia. Pero estaba ciega, no veía que realmente eso me apasionaba, a pesar de que he estado rodeada de libros de física desde siempre.

Pues así amigos míos y aunque parezca un poco patético y lo que sea, así es Cómo Conocí a la Física (pero HIMYM es otra serie la cual también mola mucho, pero de la que hablaré otro día :D )


jueves, 7 de noviembre de 2013

Ciega pero viendo

Hay veces, que experimentas cosas sin quererlas, que haces cosas que antes no habías hecho, y eso provoca una sensación, nueva, extraña.
Hoy podría decirse que me ha ocurrido algo así. Como mi cuerpo ha decidido dotarme de la cosa más absurda que puede existir pero que fastidia mucho, pues no puedo ir a la piscina debido a lo que se podría nominarse como que me pica un pie. Así pues no he podido hacer deporte en dos semanas, a parte de que ultimamente me muevo poco, y eso conlleva a que (a pesar de que algunos y algunas me matéis por decir esto) estoy más gorda. Y sí, se puede probar y no solo con ese aparato del demonio que mide el peso que es una fuerza en kilogramos, sino que ayer, tan normal me puse unos pantalones que llevaba el año pasado, y bueno... como que no suben, ni cierran...

Así pues hoy, con toda la motivación del mundo me dispuse a ir hasta los pinos a buscar a mi madre que salia de trabajar de cerca de allí con el objetivo de moverme un poco. Y con esa idea, cogí los cascos, mi mp4, y me dispuse a andar a paso del mio (no admisible para abuelitas ni gente que se canse al alcanzar la velocidad de la luz) y estar manteniéndolo unos 25 minutos hasta alcanzar mi objetivo. Así que con esas y con música salí a la calle. Puede sonar un tanto raro que llevase música cuando yo no soy muy amante de ella, pero sin embargo, hoy estaba motivada y no sé, me dio por ahí.

Pues eso, que iba por la calle yo andando tan tranquila con la musiquita y era muy muy raro, era la primera vez que iba con música por la calle, y creo que no está muy lejos de la última, porque me sentía ciega, casi me atropella un coche y todo por eso, porque a pesar de que llevaba las lentillas e iba mirando, no veía del todo. Y claro, luego al quitarme los cascos comprendí que cuando voy por la calle no solo uso la mirada, sino que es como si viese en todo el alrededor mio, porque con solo escuchar se si me sigue alguien, si viene un coche, una moto, un niño en bicicleta, cuán lejos están de mi, si se alejan o se acercan, etc. y todo eso con la música se eliminaba y tan solo era capaz de percibir lo que veían mis ojos...

Si tuviese que describir la sensación, a parte de incómoda y rara, yo diría que era como la que ve una película con el volumen a cero, o la que va por la calle con un ojo tapado, es decir, que te pierdes la mitad de las cosas, así que bueno, una vez más en oposición al amor de la música, he de decir que sí, que está muy guay porque vas montándote tu propio videoclip a medida que andas, y que escucharla de vez en cuando en casa motiva o relaja, pero que realmente, en la calle, prefiero escuchar los coches, motos, el viento, y los pájaros antes que ir aislada del mundo con unos cascos.





lunes, 28 de octubre de 2013

La verdadera historia de Pirámides

Hoy escribo sin inspiración propia, inspiración robada, prestada.
Vengo de pirata del parche que realmente es buena persona y usa su garfio para secar embutidos.
Y sé que no soy del malo ya que no me atribuyo esta obra, sin embargo era de mención y de expansión al resto de los vivientes.
Es el alma robada de una poeta encerrada, es la esencia del aburrimiento, la mezcla perfecta, es la verdadera historia, es la más sincera.

La triste historia de Parmenidesito

Erase una vez, un niño llamado Parmenides.
Su madre le odiaba a muerte porque era el hijo del butanero,
y el marido le dejó por eso (porque le sentaba fatal el naranja), 
así que como venganza le puso un nombre ridículo,
para que todos se metiesen con él en el cole.
El pobre niño estaba obsesionado con el verbo ser 
(porque no sabía si era una pirámide)
y como todos se metían con él, empezó a drogarse.

Veía cosas raras: a su amado verbo ser, que solo era uno 
y que no tenía ni principio ni final,
y como al drogarse se le pasaban las horas volando 
(literalmente veía las horas pasar en escoba frente a él) 
pues dijo que no existía el cambio, ya que no pasaba el tiempo para él.
Y porque le caía mal su primo Cambio.

Así que al pobre lo marginaron todos, 
pero como era tan cabezón dijo que había sido él,
y que el resto eran unos ajquerosos (con j y todo)
Y murió más solo que la una, aplastado por un meteorito
pero con su amado ser único de compañía.

@Carla_Belest         





sábado, 12 de octubre de 2013

Peleeeeaaa

Una lucha continua
Un mano a mano descarado
Un enfrentamiento entre dos bandos
Como en todos los cuentos: los buenos y los malos
luchan y mueren,
traen refuerzos y unos acaban con los otros
los otros con los unos 
y la lucha perdura 
Se intuye el final
pero no se sabe seguro
por ahora los malos van ganado,
no salgo, duermo, toso 
y dejo que cada cual haga su trabajo 
esperando al día en que acaben con los extraños.



domingo, 22 de septiembre de 2013

Wash your face once a year

Dicen que a año nuevo vida nueva, y aunque es septiembre yo he decidido que hoy iba a cambiar de look porque después de ya un tiempo el modelo del principio cansaba un poco así que espero que con esta nueva apariencia vengan nuevas entradas inspiradas en la nada, el vacío, y todas esas cosas que como ya bien sabéis hacen que mis dedos escriban simples y absurdas palabras. 

Así que pronto nos veremos 
con este nuevo corte de pelo (?)

jueves, 22 de agosto de 2013

Abandonenme a mi destino

Mi blog me va a odiar, por no escribirle, por no visitarle, por abandonarlo y no preocuparme por él.
Sin embargo si no escribo es que todo me va relativamente bien, aburrido pero bien, ya que: ¡Qué mayor inspiración de poeta que los malos momentos; los malos sentimientos; las rayadas; y todas esas cosas que quieres quitar de tu mente sacándolas y dejándolas guardadas, abandonadas!

Pero sin embargo si no hay momentos de mirar al suelo con una sonrisa inversa, de pensar en lo que hiciste mal, en los errores, en los intentos, si no existe de eso, la inspiración, como Bécquer diría, duerme en el fondo del alma como pájaro en las ramas esperando esa mano de nieve que sabe arrancarlas, esa voz que le diga levántate y anda. Pero nadie arranca las notas, nadie le dice nada, y ahí se mantiene, guardada, descansando, durmiendo, hasta que alguien, el propietario de esa notas, de esa inspiración las saque de su hibernación para mostrarlas al mundo.

Así que mientas, ausente, evadida, alejada, con leves vaivenes, subida y bajadas, permanezco leyendo, estudiando, aprendiendo, experimentando, conociendo y disfrutando alejada de todo, abandonada por mi misma ante mi destino y ante lo que el mundo me quiera deparar. Así que hoy doy señales de vida, no estoy muerta ni en cuerpo ni en alma, tan solo dejo mi época becqueriana hibernando mientras busco mi inspiración en otros lados, o simplemente la dejo descansando...

 

viernes, 12 de julio de 2013

Happy 17

Pasan los segundos, los minutos, las horas, los días, los meses, los años, los lustros, las décadas, básicamente pasa el tiempo, y pasa más rápido de lo que nuestros ojos son capaces de apreciar.
Hoy oficialmente ya tengo una década un lustro y dos años... y bueno me siento como si fuese la misma que hace años.. sin embargo las pruebas del pasado me enseñan que no es más que una oscura apariencia y percepción, ya no soy la que era ayer ni mañana seré la que soy hoy, aunque me sienta la misma. La vida es así. Cuando eres pequeña quieres ser grande y que el tiempo pase muy rápido, pero cuando ya empiezas a correr en la misma dirección que el tiempo.. deseas con toda tu alma ir en contra de este, pero no se puede. Así que solo te queda mirar al frente acarrear con lo que has hecho y con lo que harás y seguir caminando, mirando siempre al frente y sobretodo disfrutando al máximo, porque el tiempo corre muy rápido.
Así que con ya 17 años, aquí, sentada en el sofá con mi pierna "tatuada" sonriente y esperando que a partir de ahora las cosas vayan de mejor a muchísimo mejor escribo mi quincuagésima octava entrada en este blog que no es más que un espejo de mi alma.



jueves, 4 de julio de 2013

Los recuerdos son una vaga distorsión de nuestro pasado

Y cuando por algún casual miras al pasado, tanto en fotos, vídeos, dibujos, cartas....
Ves cosas que ya pasaron hace mucho, hace poco o hace nada, pero todo es tan inmenso,
todo tan cambiado, tan diferente, tan igual que en el momento.
Te ves diferente, inmadura, débil, fuerte, pasota y entregada, ves como tu cambio pasó de la noche a la mañana, ves como todos se han transformado, pero en el fondo muy al fondo puedes comprobar como siguen siendo la misma gente. Hay algunos que perduran, otros que se marcharon por el horizonte, otros a los que echaste, otros que te invitaron a salir de sus vidas sutilmente. Cambia la gente, otra permanece, y todos juntos cambiamos continuamente. A esa persona que ves hoy no es la misma de mañana ni la que ayer, va cambiando poco a poco. Hace cosas de las que se arrepiente, cosas que le duelen en el alma, cosas inevitables, daños que no pudo esquivar, pero eso la encamina hacia enderezarse completamente, y crecer hacia lo alto, volar como un pájaro para jamás volverá a caer.
Pero aún así está bien tener guardado ese recuerdo del pasado, donde te percatas de lo mucho que has cambiado, sin darte cuenta esa pequeña larva, gusano, se va convirtiendo en mariposa a lo largo de los años. Lo siente mucho por todos esos hilos de seda que la ayudaron a crecer, pero era inevitable romperlos para poder volver a nacer.


sábado, 15 de junio de 2013

Días que escribo mucho y días que no escribo nada

Y ya van tres por hoy, pero la vida es así, hay días geniales, días malos y días equilibrados, no somos más que una balanza que se mueve en un vaivén de alegrías y penas. Pues aquí solo quiero dar las gracias a los que están ahí, leyendo, aumentando las visitas de mis locas paranoias mentales, los que tras eso sienten que deben hacer algo, y lo hacen, o al menos les gustaría hacerlo. Sé que hay mucha gente presente y otra ausente, ahí apoyándome mientras leen y con tan solo eso ya consiguen alegrar y difuminar las penas que escribo, al menos alguien se molesta en leer mis cagadas, mis problemas que con el aire se marchan, pero aún así están ahí.... así que solo les puedo decir:  muchas muchas gracias :)

[ Introducir primeras letras ]

Jugamos sin saber
odiamos sin querer
dormimos para volver a nacer
ideamos cosas que deciden caer
deseamos momentos que se van para no volver
aguantamos como piedra pero nos rompemos como cristal.

Morimos y vagamos sin finalidad
emprendemos caminos que no conllevan a la felicidad
no sabemos nada
tememos al miedo
e incomprensiblemente caemos en un hueco sin final.

Si si si no

Si las aves no volasen,
si los peces no nadasen,
si los reptiles no reptasen,
si los anfibios no croasen,
si los mamíferos no caminasen,
si los insectos fuesen más grandes,
si los arácnidos no tejiesen,
si las plantas no adornasen,
si el sol no calentase,
si las nubes no se vaciasen,
si las lágrimas cayesen,
si las penas al contarlas desapareciesen,
si no creyéramos en lo imposible,
si no fuésemos ingenuos,
si voláramos,
si nadáramos,
si reptáramos,
si croáramos,
si camináramos,
si fuéramos más pequeños,
si tejiésemos,
si adornáramos,
si nos congeláramos,
nos vaciáramos,
desapareciéramos,
cayéramos
y no pensáramos seríamos diferentes...